Thursday, December 01, 2005

En mi mente



Sentada a la orilla del arroyo veo pasar el dulce aroma que acompaña la melodía que une mis palabras en un tibio abrazo con el sol, los sentidos en segundo, se vuelven potentes hasta el punto de hacerse cada vez más difícil parar, tras la risa de mi ángel, la simpleza cobra un nuevo color, impávida ante la maravillosa naturaleza, miro pasar su imagen ante mi. Dios te pregunto si estas cómodo, te ofrezco la más tierna melodía que interpretaré nunca jamás.
Siluetas difusas se ven a través del arrollo mientras el arpa termina de tocar la más dulce canción.